El aire, ese elemento tan esencial y natural para nuestra vida, es indispensable para todos los seres vivos, no presenta la salubridad que debería tener y  muchos no toman el problema con la seriedad que realmente tiene.

 

Se dice que  el aire tiene la siguiente composición química:

Nitrógeno:                 78.00 %

Oxigeno:                    20.90 %

Argón:                         0.90 %

Otros gases:                 0.17 %   (Neón, Helio, Hidrogeno)

Dióxido de Carbono:   0.03 %

 

 

El Nitrógeno está presente en los aminoácidos, proteínas y los ácidos nucleicos, clave en los seres vivos, el cuerpo humano está compuesto de un 3% de este elemento. El ciclo del Nitrogeno es la manera en que la naturaleza suministra el nitrógeno necesario para la vida.

 

El Oxigeno es el elemento más importante para los seres vivos, en la respiración de los animales y plantas, la fotosíntesis de las plantas, también es fundamental en la combustión. Es el tercer elemento más abundante en el universo en masa y  es el elemento más abundante en masa en la biosfera de la Tierra. Debido a su presencia en el agua, el oxígeno constituye la mayor parte de la masa de todos los seres vivos. En condiciones normales, el agua dulce contiene aproximadamente 6,04 ml de oxígeno por litro, mientras que el agua del mar contiene aproximadamente 4,95 ml de oxígeno por litro. Es soluble en agua a temperaturas extremadamente bajas y juega un rol importante en la alta concentración de vida en las regiones oceánicas polares.  El Oxigeno tiene un ciclo en la naturaleza. Se cree que las algas verdes y las cianobacterias son responsables de la producción de hasta el 70% del oxígeno libre que se encuentra en la naturaleza. Hace unos 3.500 millones de años, el gas oxígeno libre era casi inexistente en la atmosfera de la Tierra antes de la aparición de organismos fotosintéticos, y la atmosfera estaba compuesta principalmente de metano.

 

El Dióxido de carbono, CO2, se utiliza en la respiración de las plantas para producir oxígeno,  es como una manta que evita la fuga de calor hacia el espacio. La quema de combustibles fósiles agrega este gas a la atmosfera.  El dióxido de carbono entra en el cuerpo a través del aire que se respira. A medida que la sangre se bombea a través de la arteria pulmonar hacia los pulmones, la sangre libera dióxido de carbono en los pulmones. Si un organismo vivo está encerrado en una habitación hermética al aire, morirá de envenenamiento por el dióxido de carbono antes de morir por asfixia por falta de oxígeno. El mayor productor de este gas producido por el hombre es la por la quema de combustibles fósiles, especialmente por automóviles y procesos industriales. Pero procesos naturales como la decadencia de la vegetación emiten mucho más CO2 a la atmósfera. El dióxido de carbono también se libera del interior de la Tierra a través de erupciones volcánicas y enormes burbujas que se elevan a través de los océanos.

 

El Agua, es esencial para la vida, se encuentra como vapor de agua en la atmosfera.  El porcentaje de vapor de agua varía de un lugar a otro y de acuerdo con las condiciones climáticas.

 

El Metano, se genera por la actividad biológica e influye en el efecto invernadero.

 

El Helio, es tan ligero que se fue evaporando a través de los siglos y actualmente tiene poca presencia.

 

El Argón: La gran mayoría de argón en la Tierra proviene de la desintegración radiactiva de potasio-40, que produce argón-40 estable. Más del 99% del argón de la Tierra es argón-40. La datación de potasio-argón y argón-argón  permite datar  las rocas más antiguas. La proporción de potasio-40 a argón-40 atrapado en la roca se puede utilizar para determinar cuánto tiempo ha pasado desde que la roca se ha solidificado

 

En la Atmosfera, al subir más alto, las moléculas de aire se vuelven menos abundantes, aunque tengan la misma composición. En la Estratosfera  se encuentran las moléculas de ozono,  un alótropo del oxígeno (O3) que forma la capa superior de ozono atmosférico y absorbe la radiación UV del sol. En la estratosfera, las moléculas de ozono -tres átomos de oxígeno unidos entre sí- impiden que algunos de los rayos más intensos del Sol lleguen a la superficie de la Tierra. El ozono emitido en la troposfera daña las plantas y causa problemas respiratorios, a diferencia del “buen” ozono en la estratosfera que protege la Tierra de la luz ultravioleta del Sol.

Por encima de la mesosfera, varia la composición. Aunque todavía la mesosfera sigue siendo dominada por el nitrógeno y oxígeno, los gases en la termósfera son altamente ionizados y los enlaces entre los átomos de oxígeno se rompen. En la exosfera, (la capa externa de la atmósfera terrestre), las moléculas de aire pueden escaparse con  facilidad de la gravedad de la Tierra y flotar en el espacio.

 

El aire contaminado:

El aire que respiramos actualmente está muy lejos de ser ideal para tener una salud aceptable.  La calidad del aire está provocando perjuicios muy graves para nuestra salud y para todos los seres vivos y lo peor es que tiende a empeorar, sin soluciones a la vista.  Los gases nocivos que se acumulan en la atmosfera,  cada día van apareciendo más y más gases tóxicos, están causando efectos devastadores.

La contaminación del aire más peligrosa es la que produce el hombre. Por los avances tecnológicos, cada vez se envían más gases perjudiciales a la atmosfera y por ende, los respiramos. Anteriormente la naturaleza era capaz de neutralizar estos gases, pero el aumento de la contaminación en las últimas décadas hizo que la naturaleza sea incapaz de arreglar estos descalabros humanos.

 

Consecuencias de la contaminación del aire:

Al respirar un aire contaminado nos puede afectar a la salud de diferentes maneras, dependiendo de la cantidad o cercanía de contaminantes que se inhala, la concentración y la cantidad de gases nocivos. Se debe tener en cuenta que la respiración es un factor clave de la vida, y que el aire cada día está más contaminado, por lo que cada día nos vemos más afectados. Algunos de los efectos que puede tener el aire contaminado son:

Enfermedades en el sistema respiratorio.

Alergias

Irritación de la piel, expuesta a los contaminantes.

Afecciones en la garganta y ojos.

Cáncer de pulmón.

La contaminación del aire afecta al cerebro de los niños. La exposición diaria a dióxido de nitrógeno (NO2) y hollín (o carbono negro), dos de los contaminantes asociados al tráfico, afectan el desarrollo cognitivo infantil.

 

Los Contaminantes del aire:

La  contaminación del aire proviene de la incorporación de moléculas adicionales que alteran su composición natural, aun las pequeñas cantidades de CO2 y O3 en las capas más bajas de la atmosfera, se vieron incrementadas debido a la quema de los combustibles fósiles.

Entre los principales contaminantes está el Dióxido de carbono, como subproducto de la quema, llamado “gas de invernadero”, que contribuye significativamente al calentamiento global por efecto invernadero.

Las fabricas producto de la actividad industrial de la especie humana producen y liberan gases a la atmosfera produciendo la contaminación del aire. Muchas fábricas liberan gases  sin ningún tipo de tratamiento y eso produce un gran perjuicio al aire.

La quema de combustible produce ingentes cantidades de dióxido de carbono que provoca el calentamiento global.

Otros gases que se producen por la actividad industrial, son el monóxido de carbono, oxido de nitrógeno, dióxido de azufre, metano, etc, causantes de la llamada lluvia acida que afecta los alrededores de zonas industriales en áreas urbanas.

A esto hay que agregarle el factor humano, como el humo de autos, camiones, transporte público, centrales térmicas, desgaste de neumáticos, como una de las principales causas de la contaminación atmosférica. Esto provoca muchas de nuestras enfermedades más comunes.

En los países desarrollados el 44 % de las ciudades cumple con los niveles seguros de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que en los países de menor ingreso el 98 % no cumple con estos niveles.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que solamente el 12 por ciento de la población mundial que reside en ciudades respira aire limpio, y casi la mitad convive con una polución 2,5 veces mayor que los niveles recomendados por el organismo. La situación empeora con el tiempo. Muchos centros urbanos están actualmente tan envueltos en aire sucio que la silueta de sus edificios es invisible.

Ejemplos de medias anuales de partículas PM2.5 en el 2016. Nivel recomendado por la OMS: 10 u g/m3.

Estocolmo: 6

Vancouver: 7

Sídney: 8

New York: 9

Madrid: 10

Barcelona: 15

Buenos Aires: 16

México: 20

Dakar: 34

Shangai: 52

Nueva Delhi: 122

Actualmente 5 de cada 10 personas viven en centros urbanos y  en los próximos 30 años, 7 de cada 10 personas vivirán en las ciudades. Esto planteara grandes retos para afrontar una urbanización sin precedentes a escala global, por lo tanto se tiene que planificar todo para poner el eje en la salud y el bienestar para lograr un correcto diseño urbano.

La mejora de la calidad del aire debe ser primordial para la gestión de las autoridades gubernamentales y urbanistas.

Se debe tener en cuenta:

Alentar el uso de la bicicleta, con la construcción de bici sendas, desalentando el uso del automóvil.

Creación de zonas verdes, parques, y lugares de recreación, como verdaderos pulmones de la ciudad.

Reducir el tráfico motorizado o alentar los viajes compartidos de más de una persona por automóvil.   El automóvil genera hábitos poco saludables.

Impulsar el transporte público como principal medio de transporte, reduce la contaminación ambiental y atmosférica al disminuir las emisiones por el uso de vehículos privados.

 

¿BUENOS AIRES O MALOS AIRES?

Según Greenpeace, la contaminación del aire en la Ciudad de Buenos Aires supera los valores legalmente permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El aire porteño excede el nivel que la OMS considera “razonable”: lo aceptable para el organismo es que haya una media anual de hasta 10 microgramos por metro cúbico, pero en la ciudad Buenos Aires está en 16.

Respirar aire en la ciudad es una amenaza para todos, especialmente para los niños. La OMS dice que anualmente mueren 7 millones de personas en el mundo por la contaminación del aire.

Entre los contaminantes más comunes figuran el NO2, y las microparticulas (MP10 y MP2.5), que son muy finas y por lo tanto pueden causar mayor daño pulmonar, y también ser causantes de provocar enfermedades cerebrovasculares, infartos, cáncer de pulmón, enfermedades pulmonares  respiratorias, como la neumonía.

En Buenos Aires no existe una política de prevención y control de la calidad del aire. Se debe avanzar en la implementación de una red de monitoreo para garantizar la obtención de datos de calidad.

El distrito porteño tiene una menor cantidad de partículas contaminantes que las ciudades de Quito, Asunción, San Pablo, Caracas, México DF, La Paz, Santiago de Chile; Bogotá y Río de Janeiro, aunque mayor cantidad que Guadalajara y San José de Costa Rica, si se toman algunas de las grandes ciudades de la región.

Lo que ayuda a la ciudad de Buenos Aires a limpiar su aire contaminado es su situación cercana al litoral del Rio de la Plata, y sus frecuentes vientos que hacen un barrido de la circulación del  aire, esto favorece que la ciudad no presente niveles de contaminación más elevados.

 

 

 

Categorías: Medio Ambiente

admin

Soy licenciado en Ciencias Geológicas, egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina y Máster en Ciencias Hidricas. Trabaje en exploración de hidrocarburos durante 18 años. Actualmente me desempeño como consultor en Medio Ambiente e Hidrologia.

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