Si queremos llevar una vida plena, que nos permita disfrutar los mejores momentos junto a nuestros seres queridos, cumplir con nuestras obligaciones y alejarnos de las enfermedades, es importante tomar conciencia de todo lo que nos afecta y de a poco van alejándonos de un estado de bienestar. Si logras descubrirlos y eliminarlos, nuestros malos hábitos irán desapareciendo y nuestro cuerpo nos lo agradecerá.   

 

Los malos hábitos, esos comportamientos tan arraigados en nuestra existencia, los reconocemos y hasta renegamos de ellos, pero que complicado es alejarnos de ellos; tienen como consecuencia negativa una mala calidad de vida, crea insatisfacciones en diversos aspectos emocionales. Varios de los considerados malos hábitos traen daños irreparables y en otros casos son difíciles de eliminar y conducen a caer en vicios o adicciones,  incluso hasta la muerte.

Nada más difícil que mantener un peso razonable y nada más alejado de la realidad que llevar una vida saludable, con los hábitos modernos de la vida, en las ciudades de hoy.

En los países desarrollados del mundo occidental la obesidad se convierte en una epidemia, debido en el sedentarismo, el estrés, y la alimentación basada en alimentos grasos y ricos en azucares que producen un deterioro en la salud de la población.

El sobrepeso, con su consecuente aumento de la presión arterial por el mayor esfuerzo demandado al corazón, no es el único punto peligroso.

La extrema delgadez predispone a la anemia, la osteoporosis, la depresión, y otras enfermedades asociadas.

Con el advenimiento de lo light, se produjeron confusiones, ya que se piensa que implica una forma de alimentación saludable, cuando en realidad, está muy lejos de serlo.

La gran oferta de artículos consumibles, algunos de ellos, rotulados de”light”, esconden aditivos no del todo saludables a la hora de ingerir estos alimentos.

Si peleas para conservar tu peso en óptimas condiciones, aca van algunos consejos:

  • Ingerir comidas en varias oportunidades, mínimo cuatro veces por día, lo ideal pueden ser seis veces al día, pero siempre en pequeñas cantidades.
  • Reducir la cantidad de grasas totales en las ingestas, eligiendo carnes magras.
  • La hora del almuerzo o cena debe ser un momento para compartir de modo agradable y fundamentalmente desprovisto de discusiones, agresiones y peleas. Evitar ver noticieros que nos traen siempre pensamientos negativos.
  • Evitar los quesos duros, reemplazarlos por quesos blancos untables.
  • Evitar la manteca de origen animal, reemplazarla por margarina de origen vegetal.
  • Reemplazar los aceites por rocíos vegetales.
  • Limitar los productos de panadería. Reducir el consumo de harinas refinadas y reemplazarlas por harinas integrales.
  • Evitar los productos de copetín y los snacks.
  • No condimentar demasiado las ensaladas. (no más de una cucharada de postre de aceite por comida)
  • Usar aceite de oliva, canola, uva o maíz para condimentar ensaladas.
  • Reducir el consumo de azúcar. Su exceso puede traer complicaciones en órganos como el hígado, que es el encargado de transformar ese azúcar en grasa para ser usado como reserva energética en caso de necesidad, provocando enfermedades como el hígado graso o la diabetes. Es mejor consumir una barrita de granola cuando se tiene ganas de consumir algo dulce. Es preferible una golosina con una  cubierta de chocolate o cacao que una golosina de chocolate sólido, que posee mucha grasa saturada. También es  bueno recordar que el dulce de leche tiene menos grasa que el chocolate.
  • El chocolate amargo no es nocivo y se puede consumir sin problemas.
  • Beber un vaso de vino en las comidas. puede disminuir el riesgo de infarto de corazón, efecto favorable que se ha demostrado en varios estudios clínicos.
  • El abuso de alcohol es causa de muchas enfermedades de tipo maligno El alcohol en exceso, predispone a adicciones y hay que saber que una botella de 375 ml contiene 350 calorías. El alcohol constituye un serio problema de salud pública no sólo por la inacabable lista de enfermedades que puede provocar, sino también por el tremendo impacto que su consumo irracional ejerce en la convivencia. Se estima que están relacionados con el alcohol un 25% de los suicidios, un 15% de los accidentes laborales, un 25% de los accidentes de tráfico y un 20% de las urgencias médicas. De la población reclusa de cualquier país occidental, prácticamente la tercera parte cumple penas por delitos relacionados con el consumo abusivo del alcohol.
  • Reducir el contenido de origen animal en las comidas. Comer carne tres veces a la semana es lo ideal.
  • Comer pescados frescos al horno o grille, nunca fritos.
  • Evitar frituras y cocinar los alimentos en horno o plancha.
  • Comenzar las comidas con una sopa o ensalada.
  • No agregar sal en la comida antes de probarla. No poner el salero en la mesa.
  • Tener en cuenta el tamaño de las porciones. De acuerdo al peso, edad y sexo de cada persona.
  • Tomar un vaso de agua antes de las comidas, ayuda a limitar el hambre y a cubrir el requerimiento de líquidos diario.
  • Es muy importante hacer alguna actividad física por lo menos media hora tres veces por semana. Caminar diariamente es un buen hábito que ayuda al organismo y favorece a disminuir los niveles de estrés.
  • No saltear comidas es importante, sobretodo el desayuno y la cena ya que evitar estas ingestas repercute en un aumento del colesterol “malo”, la presión sanguínea y el nivel de azúcar en el cuerpo.
  • Usar bloqueador solar diariamente antes de salir de nuestra casa, pues nos exponemos a agresiones a nuestra piel, tales como alergias en casos leves o en casos extremos a cáncer de piel.
  • Beber líquidos, entre dos y tres litros por día. Para ayudar a mantener la piel en buen estado, ayudar a la digestión, el sistema renal y mantener el buen funcionamiento celular.
  • Dormir el tiempo necesario para descansar y recuperar las energías que requiere el cuerpo para cumplir con las actividades diarias. Quienes no duermen lo suficiente están más expuestos a padecer problemas psiquiátricos y médicos.
  • Cuidar el sistema visual. La vista es un órgano vital, indispensable para llevar una buena calidad de vida. Solo nos damos cuenta de la importancia de este órgano cuando padecemos alguna enfermedad que nos prive aunque sea parcialmente de ella. En tu trabajo puede que tengas que estar expuesto durante horas a una pantalla. Si este es tu caso, procura fijar tu vista cada tanto por unos 50 segundos en un lugar fuera de la computadora o televisor. De esa manera, parpadeando, podrás mantener lubricada tu visión.
  • No escuchar música a volumen alto. El uso de dispositivos auditivos de música puede dañar la capacidad auditiva de forma severa e irreversible. Ocasionando un zumbido permanente con el uso de estos auriculares.
  • Reducir los niveles de estrés. Intentando alguna practica para manejarlo. Por ejemplo tomar unos minutos diarios para desconectarse del mundo y meditar. De esa forma, no se sufrirá de insomnio, alteraciones en el apetito, se evitarán gastritis y hasta úlceras.
  • Evitar el tabaquismo a cualquier precio. Es una enfermedad crónica caracterizada por el consumo habitual de tabaco, una adicción provocada a la nicotina. Esta adicción es un factor de riesgo asociado a enfermedades como el cáncer, bronquitis, ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares y muchas más, razón por la cual se considera que el tabaquismo es una epidemia global.
  • Aumentar el consumo de alimentos que salen de la tierra, hortalizas, frutas, legumbres, y granos integrales. Comer más frutas y verduras. Las personas que consumen 5 porciones de frutas y verdura al día son más felices y gozan de mayor salud mental que el resto de la población, según un estudio británico de la Universidad de Warwick, Reino Unido.

Dice el Dr. Alberto Cormillot, médico especialista en nutrición: “Hay mucha gente que engorda comiendo alimentos dietéticos. Si se comen media docena de salchichas light, va a engordar igual”.

La comida comprada tiene hasta un 30%  más de grasa que la comida hecha en casa. Es mejor llevar su propia vianda al trabajo.

La comida chatarra no es lo mismo que la comida rápida. Un yogur con cereales se puede comer rápido, y sin embargo no engorda ni hace daño.

El término “dietético”  implica ciertas modificaciones del contenido para beneficiar alguna condición de salud (reducido en calorías, para celiacos o para gente que no tolera la lactosa).

 

Engordar es una suma de pequeños excesos y adelgazar lo es de pequeños ahorros.

Si deseamos cambiar nuestra vida, es tiempo de cambiar nuestros malos hábitos y prepararnos para cumplir con nuevas costumbres que benefician nuestra salud.

 

 

 


admin

Soy licenciado en Ciencias Geológicas, egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina y Máster en Ciencias Hidricas. Trabaje en exploración de hidrocarburos durante 18 años. Actualmente me desempeño como consultor en Medio Ambiente e Hidrologia.

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